sábado, 4 de abril de 2026

Guerra en Irán, temporada 1: Trump 0 – Irán 1 por Alain de Benoist

 URL original: https://www.revue-elements.com/guerre-en-iran-saison-1-trump-0-iran-1/



Por Alain de Benoist

Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera

Más acostumbrado a los campos de golf que al golfo Pérsico, Donald Trump había empezado por presentar la guerra contra Irán como una «pequeña excursión». Poco conocido por su paciencia estratégica, quería actuar con rapidez. Los objetivos iniciales eran la caída del régimen islámico y la destrucción total de sus capacidades militares. Cuatro semanas después del inicio de las hostilidades, nada de eso ha sucedido.

Los iraníes han tomado el control del estrecho de Ormuz, y sus costas, de 1 600 kilómetros de longitud, están repletas de misiles, drones y lanchas rápidas. Los hutíes de Yemen amenazan a su vez con cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb, que bloquea el acceso al mar Rojo. En el Líbano, donde hay un millón de desplazados (uno de cada diez habitantes), los israelíes no ocultan su intención de ocupar militarmente el sur del país hasta el río Litani. El precio del crudo ha superado los 100 dólares por barril, una subida de la que el principal beneficiario es Vladimir Putin. Los países europeos, a los que la Comisión Europea ha obligado a prescindir de los hidrocarburos rusos, se enfrentan a una escasez de gas y petróleo que provoca una subida vertiginosa del precio de la gasolina en las gasolineras.

Aunque muy debilitados y de forma duradera por los bombardeos masivos que han sufrido, los iraníes no han cedido, sino todo lo contrario. Se ha asistido a una escalada que se asemeja mucho a una huida hacia adelante. Los movimientos militares estadounidense-israelíes, las declaraciones contradictorias de la Casa Blanca, la continuación de los ataques iraníes, la desestabilización de los mercados energéticos, el anuncio de una invasión terrestre (¿fuerzas especiales?), dibujan un escenario cuyas consecuencias nadie puede prever, pero que evoca las «crisis del petróleo» de 1974 y 1979: crisis económica y financiera, recesión mundial.

Estados Unidos, que esperaba una victoria relámpago, ya no sabe cómo salir de este embrollo. Los iraníes, que se suponía que se derrumbarían en pocos días, llevan la iniciativa en todos los ámbitos. El balance de la operación «Epic Fury» es un desastre.

¿Cómo se ha llegado a esto?

Y, ante todo, ¿por qué esta guerra? ¿Una «amenaza inminente» que justifique una guerra preventiva? ¿Cuál? ¿La amenaza nuclear? Hace ya casi cuarenta años que Israel anuncia cada año que Irán dispondrá de la bomba atómica «en unos meses», lo que ha acabado suscitando el mismo escepticismo que las «armas de destrucción masiva» atribuidas al régimen de Sadam Husein. Tulsi Gabbard, directora de Inteligencia Nacional, informó el 18 de marzo de que Irán no ha reanudado sus actividades de enriquecimiento nuclear, destruidas en junio de 2025. El mismo Trump había proclamado entonces que el programa nuclear iraní había sido «totalmente aniquilado». Rafael Grossi, director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), confirmó por su parte que no existía ninguna amenaza iraní inmediata en este ámbito.

¿Por qué se ha embarcado Trump en esta aventura, que la actualidad del momento no justificaba, mostrando una falta de preparación que ha dejado estupefactos a todos los observadores militares serios? ¿Por qué ha decidido, a pocos meses de las elecciones de mitad de mandato (midterms), correr el riesgo de causar descontento entre su base electoral, que no quiere una guerra así, y que la inmensa mayoría de los estadounidenses también condena? Marco Rubio dio sin duda la respuesta al insinuar que Trump cedió a las presiones israelíes que le ejerció Benjamin Netanyahu el 11 de febrero en Washington. Pero eso solo desplaza el problema: ¿por qué cedió?

El 17 de marzo, la inesperada dimisión de Joe Kent, director del Centro Nacional de Lucha contra el Terrorismo, causó un gran revuelo. En su carta de dimisión dirigida a Trump, escribía: «No puedo, en conciencia, apoyar la guerra en curso contra Irán. Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación y está claro que hemos desencadenado esta guerra bajo la presión de Israel y de su poderoso lobby estadounidense».

La guerra comenzó, pues, el 28 de febrero, dos días antes de la fiesta de Purim (que conmemora la forma, narrada en el libro de Ester, en que los hebreos escaparon de una masacre planeada por los persas), con un asesinato selectivo (el líder supremo Alí Jamenei) y la muerte bajo las bombas de 165 escolares de entre 7 y 12 años (hijas de Guardianes de la Revolución), mientras se estaban llevando a cabo negociaciones entre iraníes y estadounidenses que, según el sultanato de Omán, estaban a punto de culminar con éxito («un acuerdo estaba al alcance de la mano»).

Mark Twain decía que «Dios creó la guerra para que los estadounidenses aprendieran geografía». Al parecer, aún no la han aprendido. Trump ha subestimado gravemente a sus adversarios. Ha subestimado el poder y la resistencia del nacionalismo iraní. Ha subestimado el poderío militar de Irán, su solidez organizativa y sus orientaciones estratégicas.

Irán no es Venezuela ni el Principado de Mónaco. Tampoco es un país árabe: los iraníes están más cerca étnicamente de los europeos que de los árabes, los turcos o los palestinos. Irán es un país de 90 millones de habitantes, tres veces más grande que Francia, dotado de una triple identidad (indo-iraní desde la Antigüedad, musulmana desde el siglo VII, moderna desde el siglo XIX), con una sociedad compleja, una clase universitaria de alto nivel (Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, asesinado el 17 de marzo por Israel, era especialista en Kant y Descartes), una amplia población de ingenieros (Irán forma a 230 000 cada año), una historia de tres mil años y unas dinámicas internas que escapan a la comprensión de la mayoría de los occidentales. Es, en Oriente Próximo, junto con Egipto y Turquía, el país que posee el patrimonio cultural más rico. Es también la tercera reserva mundial probada de petróleo y la segunda reserva mundial probada de gas. Por último, en términos geopolíticos, la meseta iraní constituye el territorio pivote esencial de la masa continental euroasiática.

Una guerra existencial

Al tener una visión puramente transaccional de las relaciones de poder, Trump no comprende que los iraníes libran contra él una guerra existencial (lo que no es el caso de los estadounidenses). No comprende su «irracional» negativa a capitular. No comprende que hay situaciones en las que cualquier acuerdo es imposible. No sabe que la doctrina del martirio está en el corazón del islam chií (200 millones de creyentes) desde la masacre de Kerbala en 680 y la muerte del imán Husein y sus compañeros, y que, a los ojos de los iraníes, Alí Jamenei tiene mucho más peso muerto que vivo.

Los bombardeos por sí solos no pueden permitir que los estadounidenses y los israelíes salgan victoriosos. Se necesitan tropas sobre el terreno, incluso cuando existe en el régimen objetivo una oposición sólidamente estructurada, lo cual no es el caso en Irán (ni hablemos de Reza Pahlavi, el hijo del antiguo dictador, auténtica marioneta del Mossad y de la CIA, que solo cuenta con apoyos dentro de la diáspora).

Los iraníes, por su parte, han comprendido perfectamente que no tienen los medios para enfrentarse directamente al poderío militar de Estados Unidos, aunque hayan asestado golpes devastadores a las bases estadounidenses de la región. Por lo tanto, adoptaron desde el principio una estrategia asimétrica consistente en atacar los puntos débiles de la economía y la producción energética, con ataques selectivos contra las infraestructuras de producción y almacenamiento de petróleo y gas de los países del Golfo. A ello se sumó el control del estrecho de Ormuz, que une el golfo Pérsico con el golfo de Omán, paso estratégico por el que transitan cada día 20 millones de barriles, es decir, el 20 % del petróleo mundial, así como el 20 % del gas licuado.

En guerra sin haberlo querido, las monarquías del Golfo (Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, incluido Dubái), que habían construido su modelo de prosperidad confiando en la protección de los estadounidenses, se encuentran desamparadas. Su garante de seguridad se ha convertido en una fuente de inseguridad, ya que la guerra amenaza también su modelo económico. Constatan con amargura que los estadounidenses no han hecho nada para protegerlos de los ataques iraníes, que estos apuntan a una infraestructura petrolera que es su única riqueza real, y que su imagen de paraíso turístico y financiero se ha visto gravemente dañada. Si la escalada continúa y se destruyen las plantas desalinizadoras de las que dependen sus poblaciones, estos países podrían incluso llegar a ser inhabitables.

La desaparición de facto del derecho internacional ha acarreado la de las leyes de la guerra. El asesinato selectivo de todos los miembros del aparato dirigente de un Estado soberano miembro de las Naciones Unidas, al inicio de una guerra que no ha sido declarada, de la que no se ha informado a ningún país aliado y que ni siquiera ha recibido la aprobación del Congreso (lo que la hace inconstitucional), no tiene precedentes. También constituye una violación flagrante de los Convenios de Ginebra de 1949, que establecen que «está prohibido matar, herir o capturar a un adversario recurriendo a la perfidia» (art. 39). La eliminación de cerca de un centenar de dirigentes militares y políticos iraníes, llevada a cabo por los israelíes gracias a la información proporcionada por el Mossad, fue espectacular, pero no tuvo el efecto esperado. Al día siguiente, ya habían sido sustituidos, y para cada uno de esos sustitutos, se habían fijado los nombres de los dos sucesores siguientes

La única consecuencia perceptible es que el control efectivo del régimen iraní ha pasado de manos de los mulás y los ayatolás a las de los Guardianes de la Revolución, que cuentan con su propio ejército y su propia economía y que mantienen una postura intransigente, ya que se declaran dispuestos a continuar la guerra todo el tiempo que sea necesario. Para ellos, no rendirse equivale a una victoria.

De hecho, los iraníes llevaban veinte años preparándose para un ataque de este tipo. Esto es lo que les ha permitido poner en marcha una «defensa en mosaico descentralizada», principio estratégico elaborado por Teherán tras los fracasos estadounidenses en Irak y Afganistán: los 31 centros de mando (uno por provincia) han sido dotados de capacidad armamentística y autonomía estratégica. En caso de un primer ataque que decapitara el mando central, todos los centros de mando pasarían a modo autónomo y seguirían luchando. Al mismo tiempo, las capacidades militares iraníes se han reforzado considerablemente, gracias sobre todo a misiles balísticos de precisión y drones perfeccionados.

Estrategia y táctica

Mao Zedong, en su libro sobre la guerra revolucionaria, escribía acertadamente que «la concepción según la cual una victoria estratégica solo se obtiene mediante victorias tácticas es errónea». Estados Unidos siempre ha confundido estrategia y táctica. Tiene una táctica, que consiste en una lista de objetivos a atacar, pero carece de estrategia, ya que no tiene la más mínima idea del «día siguiente», es decir, del tipo de paz que quiere instaurar. «No sabemos cómo traducir nuestros logros militares en acuerdos políticos», declaraba estos días Ami Ayalon, antiguo jefe de los servicios de inteligencia internos israelíes. Esa es la razón por la que, desde 1945, los estadounidenses no han ganado ninguna guerra. Y es también la razón por la que sus intervenciones en Afganistán, Siria, Irak y Libia no han traído «democracia» y «libertad», sino guerra civil y caos.

Otro defecto tradicional de los estadounidenses es creer que la superioridad militar y tecnológica confiere automáticamente la victoria. Eso es sencillamente falso. En el punto álgido de la guerra de Vietnam, el número de soldados estadounidenses desplegados sobre el terreno alcanzaba el medio millón, lo que no impidió su derrota.

El coste de la guerra con Irán es enorme. La potencia aérea estadounidense destaca contra grandes objetivos fijos, pero le cuesta neutralizar pequeñas unidades móviles. Derribar drones Shaheh de 20 000 dólares con misiles de 4 millones de dólares no es la mejor forma de ahorrar. Estados Unidos ha utilizado más interceptores Patriot en los tres primeros días de la guerra de los que ha suministrado a Ucrania en cuatro años de conflicto. Solo las dos primeras semanas de la guerra les han costado 12 000 millones de dólares. La Casa Blanca quiere ahora desbloquear 200 000 millones de dólares adicionales para apoyar su ofensiva. Mientras que a los israelíes les faltan soldados, a Estados Unidos le faltan municiones, misiles guiados y sistemas de defensa aérea (ya han retirado sistemas desplegados en Asia Oriental y han desviado armamento destinado a Ucrania).

Nacimiento de un eje antioccidental

Al lanzarse a una guerra sin justificación jurídica, sin una coalición sólida y sin objetivos alcanzables, Israel y Estados Unidos han abierto la caja de Pandora. Su decisión acentuará la multipolaridad del mundo y favorecerá la formación de un eje antioccidental orientado hacia China y Rusia. De dos cosas, una: o bien Donald Trump encuentra una salida honorable que le permita disfrazar su derrota de «gran victoria militar», pero es probable que, en tal caso, Israel quiera continuar la guerra, si no en Irán, al menos en el Líbano. O bien intentará aniquilar a un país heredero de una civilización de tres milenios, con todos los riesgos de escalada y estancamiento que ello conlleva. En ambos casos, existe un gran riesgo de que el caos se extienda por todo Oriente Próximo.

Por último, no olvidemos que, en este asunto, aunque el ataque contra Irán fue llevado a cabo conjuntamente por Israel y Estados Unidos, sus objetivos desde el principio no han sido los mismos. El plan inicial de Donald Trump era destruir el poderío militar iraní para luego alcanzar un acuerdo de paz, mientras que Netanyahu busca tanto un cambio de régimen como el desmembramiento de Irán, con el fin de asegurarse una hegemonía sin rival en Oriente Próximo. En otras palabras: Trump no descarta la paz, Netanyahu no la quiere. Solo quiere seguir bombardeando y matando. Por el momento, el Estado de Israel —que acaba de restablecer la pena de muerte exclusivamente para los palestinos— está preocupado por la formación de un eje Arabia Saudí-Turquía-Pakistán-Egipto que le sería hostil. El 1 de abril, Donald Trump amenazó con devolver a Irán «a la Edad de Piedra». La calma no parece que vaya a volver pronto a la región.

jueves, 22 de enero de 2026

Patricia Bullrich y la falsificación de la Historia

Solía decir un viejo profesor francés, que algunas ideologías, que él identificaba con nombres y apellidos (marxismo y liberalismo), tergiversaban la Historia para poder justificar sus teorías, en lugar de partir de los hechos históricos verificados y desde allí construir alternativas políticas para un Hombre real y concreto.

Más allá de esto, se da el caso también que muchos de estos individuos les dan interpretaciones insólitas a determinados hechos que en la historia del hombre occidental los podemos considerar como contemporáneos. O directamente, mienten.

Con los recientes hecho acaecidos en Venezuela con el virtual secuestro de Maduro, hay mucha tela para cortar. A nosotros no nos gusta ni un poquito el régimen de Venezuela ni tampoco la acción de policía mundial que pretende ejercer EE.UU. Pero esto da para otro post.


La actual senadora y militante itinerante de diversos espacios políticos, Patricia Bullrich, obvio que se ocupó del tema en TV. Para poder darle sustento a su opinión favorable a la acción ordenada por Donald Trump, Patricia comete el común error de llevar su argumentación a un lugar cercano a Adolf Hitler. Es un lugar cómodo y confortable, porque puede decir cualquier barbaridad y nadie saldrá a refutarla. Quizás no es el típico caso que se conoce como "Reductio ad Hitlerum", pero quizás deberíamos buscar otro nombre para esto. 

Patricia sostiene su argumento de apoyo a EE.UU. partiendo del análisis de las acciones del ex primer ministro británico Neville Chamberlain, al cual calificó de "tibio". Según ella, Chamberlain creyó en el argumento de Hitler en la conferencia de Múnich de 1938 de que "con ustedes la cosa no es". Entonces, saca a la palestra al eximio bebedor Winston Churchill (un hombre acabado en la política inglesa al cual el bando belicoso sacó de su ostracismo para reemplazar a Chamberlain) quien, según Patricia, dijo que el régimen Nacional Socialista alemán era "expansionista" y "vendrán por nosotros". O sea Neville hubiera negociado con Maduro y Churchill sería Trump. (como si hoy Trump no estuviera negociando con los venezolanos).

Todo esto se da en comunión con los periodistas y otros invitados, que comparten los mismos argumentos falaces y desinformados que la senadora en cuestión. No vamos a contar la historia completa aquí, pero dos o tres datos, que podrían ser consecuencia del análisis de un estudiante de colegio secundario, no estarán de más para rebatir alguno de sus argumentos.

1. De los 4 países participantes de dicha conferencia, 3 de ellos tenían imperios coloniales (Gran Bretaña, Francia e incluso Italia), mientras que Alemania había sufrido la pérdida de todas sus colonias (que no eran tantas) en 1918 y luego la amputación de su territorio europeo, mediante la creación de países ficticios y el dibujo de fronteras irreales cuyas consecuencias llegan hasta nuestros días. Millones de alemanes quedaron viviendo en otros países, en algunos casos sufriendo la represión de esos estados (Checoslovaquia y Polonia ejemplos concretos). Alsacia y Lorena (territorios que según nuestro maestro francés, en épocas monárquicas, eran llamados "loa alemanes del Rey"), desde 1871 a 1918 pertenecieron al Imperio Alemán, que era su lugar. El que conozca Alsacia como yo la conozco, lo puede atestiguar. También hay casos de minorías alemanas en otros países, con tratamiento desigual por parte de los mismos. Ejemplo, los alemanes del Volga en la URSS.

2. El Imperio Británico estaba en su momento de mayor expansión. Enumerar todas su posesiones sería casi imposible y cometeríamos errores, pero si nombráramos Canadá, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Australia, la India (que incluía Pakistán, India, Bangladesh, Sri Lanka y Birmania), Singapur, Malasia, Brunéi, Hong Kong, Palestina, Jordania, Omán, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin, Egipto (independencia irreal), Sudán, Zimbawe (Rhodesia), Uganda, Camerún, Nigeria, Somalia, Tanzania, Jamaica, Bahamas, y un largo etcétera de decenas de posesiones menores incluidas las islas Malvinas, estaríamos hablando de 25% de la población mundial y el 24% de su superficie. ¿A qué expansionismo alemán se refiere Patricia Bullrich?


3. El Imperio francés era el segundo más grande del mundo. Tenía el 9% de la superficie terrestre y el 5% de su población. Nombremos por ejemplo Argelia, Marruecos, Túnez. Mauritania, Mali, Vietnam, Laos, Camboya, Siria, Líbano, e innumerables pequeñas posesiones básicamente en África, que era el corazón del Imperio. Pregunto nuevamente, ¿A qué expansionismo alemán se refiere Patricia Bullrich?

4. Hitler era un gran admirador del Imperio Británico y lo expresó repetidas veces. Su enemistad manifiesta sí era con Francia. Y estaba clarísima que la expansión alemana, era hacia el ESTE.

Todo esto finaliza post segunda guerra mundial. Los países poseedores de imperios coloniales que no perdieron la guerra (sumemos a Holanda, Bélgica, Portugal entre otros) poco a poco comenzaron a perder sus colonias. Algunos de una manera ordenada (Gran Bretaña), otros con conflictos importantes (Francia en Indochina y Argelia, por ejemplo).

Asimismo, la importancia de los países europeos en el concierto mundial de redujo. Emergieron EE.UU. y la U.R.S.S. como superpotencias ocupando el lugar de los grandes imperios en el resto del mundo, lo que se conoce como post-colonialismo. Eso sí, en nombre de la democracia, el libre mercado o el socialismo, según corresponda.

Por lo tanto la pregunta se cae de madura, ¿Quiénes iban por quienes, Patricia?




domingo, 19 de octubre de 2025

Israel cumple su objetivo secreto y fracasa en su objetivo público inicial

No hace mucho tiempo, nos preguntábamos si tenía futuro Israel (https://incorreccion.blogspot.com/2025/06/tiene-futuro-israel.html). Entendemos que desde Occidente es muy difícil opinar sobre Israel si no se lo hace desde una postura comprensiva, empática o hasta aliada de dicho país. Incluso, para algunos judíos israelíes. Ezequiel Kopel puede dar fe.Lo intentaremos.

Para poder desarrollar esta idea, debemos despojarnos de las noticas de los grandes medios de comunicación, estén del lado del conflicto que estén. Ellos son parte, y como sabemos, la primera víctima de la guerra, es la verdad. En algún lugar entre Al-Jazeera y CNN se encuentra la verdad.

No vamos a volver a detallar las barbaridades de uno y otro bando. La de los palestinos, exageradas por los medios. La de los israelíes, minimizadas por los mismos. Pero hoy, en este época de las comunicaciones, las aplicaciones y los teléfonos celulares e Internet, una rápida búsqueda puede romper ese cerco informativo impuesto en nuestros países, los invito a hacerlos.

Vamos al origen del post. Hay una frase muy asociada a los palestinos ("Desde el río hasta el mar") que distrae su real significado. En principio querría decir que los palestinos aspiran a su estado nacional desde el río (Jordán) hasta el mar (Mediterráneo) que, por de pronto, era el territorio que ocupaban, bajo distintas administraciones, antes de la irrupción del Estado de Israel. Pero "Desde el río hasta el mar" ha sido desde siempre el objetivo oculto, ya no tanto, del Estado de Israel. Y están a poco de lograrlo. Solo les falta la ocupación de Gaza (territorio destruido hasta los cimientos) y el control total mediante la limpieza étnica de Cisjordania, lo que algunos medios llaman West Bank y los israelíes hoy ya llaman sin eufemismos por sus nombres bíblicos: Judea y Samaria. Nunca en la cabeza de ningún político israelí, existió la idea de los dos Estados, y si alguno lo pensó, le metieron un balazo en la cabeza. (recuerden a Rabin). O sea, Israel en breve ejercerá soberanía sin restricciones desde el río hasta el mar...

Pero por otro lado, el objetivo público y reconocido del sionismo acerca de Israel como una tierra para todos los judíos del mundo, ha muerto. ¿Creerán los judíos de la diáspora, como afirma el periodista argentino-israelí Damián Pachter (de controvertida actuación en los días de la muerte del fiscal Nisman), que Israel ha destruido a todos sus enemigos y que se aproximan épocas de paz y bonanza en esa estrecha franja de tierra entre cientos de millones de musulmanes sedientos de sangre? Parecería que no. Se acabó la época de los alegres kibutz socialistas. Quienes emigren de ahora en más, primero sabrán a donde van: a una zona de guerra, y segundo, solo emigrarán tres grupos bien definidos: judíos pobres sin otra alternativa que hacer Aliyá para encauzar sus vidas, judíos ultra religiosos que de la mano de preceptos bíblicos buscarán ocupar sus pretendidas tierras santas y por último, grupo menor pero no menos importante, delincuentes económicos, debido a la ausencia de un tratado de extradición de delincuentes económicos en Israel.




domingo, 22 de junio de 2025

La ceremonia del Solsticio. Nuestro pasado más genuino

Los solsticios son los momentos del año en los que el Sol alcanza su mayor o menor altura aparente en el cielo, y la duración del día o de la noche son las máximas del año, respectivamente.


En el solsticio de verano del hemisferio norte el Sol alcanza el cenit al mediodía sobre el trópico de Cáncer y en el solsticio de invierno alcanza el cenit al mediodía sobre el trópico de Capricornio. Ocurre dos veces por año: el 20 o el 21 de junio y el 21 o el 22 de diciembre de cada año.

La ceremonia del Solsticio

Embebida en lo más profundo de nuestra tradición occidental, los antiguos celebraban dos fiestas principales en el transcurso del año: el solsticio de invierno y el de verano.

La fiesta se celebra al aire libre. Las personas se reúnen alrededor de un fogón que representa el sol. Si imaginamos el sol representado por un círculo y trazamos sus dos ejes, quedarían formados los cuatro puntos cardinales. A su vez, esta cruz representaría las cuatro estaciones del año. Quedaría así formada la conjunción del Sol y de la Tierra.

En los lugares de los cuatro puntos cardinales se ubican cuatro personas, y ocho más se ubican entre ellas, totalizando doce, que representan los doce sectores del cielo o signos del Zodíaco, además de formar los sectores intermedio de la Rosa de los Vientos.



Esta costumbre de representar en la Tierra el aspecto del Cielo, nos habla a las claras que los antiguos eran grandes observadores de los fenómenos naturales en general, y de los astronómicos en particular. Testimonio de ello encontramos en los santuarios megalíticos (como Stonehenge), que constituyen verdaderos observatorios astronómicos. Nos estamos refiriendo pues, a una Tradición que se remontan por lo menos a diez mil años de antigüedad.


Acerca de los germanos y de los galos, sus tradiciones y sus costumbres, nos informaron ya los romanos a través de los testimonios de César y Tácito, entre otros. Recién cuando comenzaron a descifrarse las inscripciones rúnicas, se tuvo mayor conocimiento acerca de los antiguos nórdicos, ya que es de notar que no tenían conciencia cronológica de la Historia. Por lo tanto, no guardaban un registro consciente de los hechos. En cambio, sí transmitieron su historia y sus tradiciones a través de las sagas y de las leyendas que registran los sucesos históricos. 

La Fiesta del Solsticio es una ceremonia mística más que religiosa, y de un gran contenido simbólico. Se conocen tres clases de ceremonias que aunque no difieren entre sí en cuanto a su contenido esencial, tienen cada una de ellas distintos desarrollos formales. Podemos distinguir a la ceremonia popular, a la militar o guerrera y a la religiosa o mística.

Solsticio también significa cambio, también esto es significativo. ¿Cambio hacia el bien, hacia lo difícil? De todos modos, cambio hacia lo desconocido, hoy más que nunca.

Hay que recordar que los antiguos concedían el mismo valor a la vida que a la muerte. Aunque eran conscientes de la arrolladora fuerza de la vida, simultáneamente sentían vida y muerte. No temían a los eternos cambios sino que trataban de comprenderlos. De ahí emanaba su enseñanza de hondo contenido filosófico y místico. En consecuencia sabían mejor que nosotros que no era el invierno el que cobijaba la muerte, sino el verano. En la fiesta del solsticio de invierno, festejaban con júbilo y la alegría invadía a las personas. Porque el día más oscuro les anunciaba la resurrección de la Luz, mientras que la noche más clara les anunciaba el comienzo del descenso. Rogaban por la bendición del Sol, porque, formando parte de la Naturaleza, sentían la dependencia del ser humano, del Creador. Sentían, además, alegría porque se hubiera cumplido, una vez más, el ciclo solar.

Dos veces por año se renueva el fuego en los respectivos Solsticios. Se guarda el fuego del Solsticio anterior con el cual se encenderán las antorchas que prenderán el nuevo fogón.

En cada fiesta del Solsticio, hombres y mujeres daban testimonio de su Cosmovisión y de su Mística.


sábado, 14 de junio de 2025

¿Tiene futuro Israel?


Un querido amigo y consejero de la vida me decía ayer sobre el tema "estos tipos siempre hacen lo mismo. La hacen, la hacen, les va bien, siguen..... y en un momento se pasan de rosca, la cagan y tienen que empezar de nuevo. La soberbia es muy mala consejera.". Hablaba de Israel. Y sí, algún día, lo que mal empieza, mal acaba. Por mal comienzo nos referimos a la conformación de dicho Estado, hecho al cual nos referimos en variadas oportunidades y conoces nuestra opinión crítica. ¿Pero, el futuro? ¿Podrán comenzar de cero o están en un callejón sin salida? Analicemos.

1. Israel ya no es lo que era

Esa promesa original del sionismo laico y socialista, con sus granjas comunitarias (kibutz) donde jugaban al volley porque promovían una cultura ajena al individualismo, con emigrantes de todo el mundo, fue muriendo. La alternancia del laborismo (socialismo) con el Likud (fascismo) también se fue inclinando lentamente para el segundo e inclusive para otras agrupaciones políticas más orientadas a la derecha religiosa. Las declaraciones pública de estos últimos harían empalidecer a los antifascistas del mundo y a toda persona que demuestra sensibilidad ante hechos menores, pero en general todos ellos eluden comentarlas por motivos más que claros.


¿Quien emigra hoy a Israel? El fanático religioso y el judío pobre de la diáspora. Eso no implica que el lobby judío en EE.UU. representado fielmente por sus dos pilares más importantes, Hollywood y la AIPAC, dejen de apoyar al estado judío (que raro un estado racial o religioso en pleno siglo XXI, ¿no?), pero por nada dejarán sus mansiones de Beverly Hills o The Hamptons para ir corriendo a refugios anti bombas en Tel Aviv llenos de pobres.

Demográficamente lo que rodea a Israel es una creciente y aplastante mayoría musulmana. Si a eso le sumamos que la población israelí tiene cada vez un crecimiento menor (https://cnnespanol.cnn.com/2025/01/01/mundo/poblacion-israel-ritmo-residentes-emigran-trax), esto configura a mediano plazo una situación muy difícil de combatir. Los 50.000 muertos palestinos del último ataque, solo alivianan el problema demográfico que tienen los palestinos en el campo de concentración de Gaza. Algún día ese pequeño Estado con pocos habitantes ¿claudicará así rodeado?

 2. El Mundo ya los mira con otros ojos

La cantidad de personas y países que ya miran con otros ojos la política y realidad de Israel, ha aumentado y no dejará de hacerlo día a día. Terminemos con esa estupidez que a los enemigos de Israel los apoya el comunismo: siempre lo hicieron desde la Guerra Fría. Fue un tema geopolítico. El comunista irá siempre contra EE.UU apoyando, quizás, a sus más acérrimos enemigos, como es el régimen teocrático de Irán. Las películas de Hollywood ya no alcanzan para tapar y justificar la barbarie sionista en época de las redes sociales. E incluso, una barbarie que hoy no reconoce límites. Cóctel explosivo para Israel.

China y Rusia, cada una de ellas con sus problemas, tampoco son indiferentes al tema y públicamente apoyan a Irán en este momento. No es un hecho para soslayar.

Pero gran parte del mundo e incluso una parte de los judíos, entienden que se trata de un regimen racista colonialista que podríamos calificar de dictadura militar religiosa. ¿Parecida a Irán? Puede ser. "Pero en Israel votan", dirán algunos. En Irán, también.



3. La patética Europa

La misma que critica con razón y sin miramientos Viktor Orban, produce declaraciones dignas de una revista cómica.

Luego del sorpresivo ataque israelí a Irán:

"Macron apoyó el derecho de Israel a defenderse pero pidió desescalar los ataques en Medio Oriente."

El canciller Merz, de ese país que llamaban Alemania:

"Merz defiende el derecho de Israel a defenderse tras hablar con Netanyahu".

Otros, según El Mundo de España:

"La mayoría de los líderes extranjeros, al igual que la ONU, hicieron un llamamiento a la moderación y a la desescalada tras los ataques reivindicados por Israel contra Irán. Entre todos los pronunciamientos de los principales organismos y representantes el mundo destacan las palabras de Reino Unido y Francia, que han defendido el derecho a defenderse de Israel."


¡TODO ESTO ANTES DEL CONTRAATAQUE IRANÍ!



Estos mismos líderes europeos, son aquellos que permiten la paulatina invasión de personas de religión musulmana en la mayoría de sus países. Son los que nada hacen para impedirla. Son los que socavaron el regimen de Al-Asad en Siria provocando una migración en masa a Europa. Son los que ayudaron a derrocar a Kadafi en Libia, permitiendo que dicho ex país sea el puerto desde donde traficantes de personas las arrojan a Europa. Todo esto con el apoyo de Israel. Sí, son los mismos hipócritas.

En los años 80, el gran Jacques de Mahieu hablaba del presente de su país diciendo "en Francia hoy hay mil mezquitas". Si esto sigue así, habrá millones.

Algunas conclusiones preliminares:

¿Hasta cuando el contribuyente norteamericano soportará que con sus impuestos se sostenga política y militarmente a un país que no tiene ninguna importancia en la geopolítica de EE.UU.?

¿Hasta cuando soportará Israel vivir rodeado de países musulmantes totalmente inestables luego de la ocupación e intervención de EE.UU. y sus aliados?

¿Será la cuestión demográfica determinante en pocos años?

¿Tendrá Israel la capacidad de dejar de sobrestimar su poder, rebajar su soberbia y sentarse a negociar? (recuerden acuerdos de Camp David)

Las cartas están sobre la mesa y hay un hecho no menor.

Irán no es un país árabe, es heredero de los Partos y los Persas. Larga historia militar, sublime diplomacia. ¿Abrirá Israel las puertas del Infierno en este conflicto?




domingo, 21 de abril de 2024

Era en abril....


Aún si todos se vuelven desleales
Mantendremos intacta la lealtad,
Para que hasta en tiempos fatales
Tengáis un estandarte de la verdad.
Camaradas de sueños juveniles,
Recuerdos de un tiempo mejor
que nos inculcó virtudes viriles
y nos consagró a morir por amor.
Que nunca nos separemos,
Que siempre estemos en unión.
Como duros robles resistiremos,
¡Mientras existan la luna y el sol!
Porque la luz volverá un día,
A la mente de todos los hermanos.
Y regresarán a la fuente que nos guía
Con amor y atrición renovados.
Bien que han luchado
Los bravos héroes de esta etapa;
Pero cuando la victoria se haya logrado,
Satanás nuevas formas tendrá bajo su capa.
Pero sea cual fuere la forma que tome
Tanto en el tiempo como en la vida,
Que la gloria soñada no se desplome,
Ni envejezca, ni se dé por perdida .
Las estrellas serán nuestros testigos,
Mirándonos serenas desde lo alto,
Que cuando todos guarden silencio
Y adoren a los ídolos falsos,
Nuestra palabra no romperemos;
Firmes seremos hasta el cementerio.
¡A predicar y a combatir saldremos
por la gloria santa del Sacro Imperio!
Max von Schenkendorf
Poeta alemán 1783 – 1817

domingo, 5 de noviembre de 2023

Alineamiento automático y falta de análisis. Las opiniones políticas del siglo XXI

En la última campaña electoral en Argentina, una persona candidata a presidente fue acusada por su pasado militante de cuando tenía 18 años y luego acusada, por los mismos, de haber cambiado su manera de pensar. Bastante insólito. 

La respuesta de esta persona fue explicar que a los 18 años estuvo equivocada en los métodos e ideas base (sin el falso arrepentimiento cristiano) y que luego, a través de los años, el estudio, el razonamiento, había determinado que el movimiento al cual adscribió de joven, había sido el causante de la decadencia argentina. Obviamente que no conformó a casi nadie. En general, el votante medio cree que él mismo piensa lo mismo que 30, 40 años atrás, lo cual es falso de toda falsedad. Y así estamos con falsos ídolos y tótems.

En un post del año pasado apenas comenzada la guerra en Ucrania (https://incorreccion.blogspot.com/2022/02/de-experto-en-vacunas-especialista.html) ya exponíamos el alineamiento automático de las personas que se creen politizadas, especialmente en casos de política internacional acerca de los cuales desconocen casi todo con absoluta certeza. 

Se vio en Ucrania, se ve hoy en Palestina, se ve en todos lados. Lo dijimos ayer y los hechos nos lo confirmaron. 

Hoy, acerca del conflicto de Gaza, el alineamiento con los palestinos o con los israelíes se da de manera automática.

  • Izquierda, Islam, amigos de Rusia, progresismo en general, automático alineamiento con Palestina.
  • Judíos, Derecha, Evangelismo, neocon norteamericanos, amigos de USA y pusilánimes de toda laya, con Israel.

Los países, similares razonamientos. Los indecisos o aquellos que contrarían la opinión que debieran dar de acuerdo a quienes son, son vomitados. Entre ellos, nosotros. Nuestra posición basada en el análisis, razonamiento y falta de compromiso con alguna de la partes, es más favorable a la causa palestina en general. No hablamos ni de Hamas, ni Al-Fatah o la vieja OLP. Hablamos solo del pueblo palestino, al cual los del grupo pro-Israel le quitan entidad pero en 1947 National Geographic los reconocía, como podemos ver en la imagen.

A nosotros nos dicen que deberíamos apoyar a Israel, por un montón de causas que suenan razonables pero bajo un análisis objetivo, pierden fuerza. La mayoría de los partidos políticos europeos que solemos seguir con cierta simpatía, apoyan a Israel sin condicionamientos y pareciera que deberíamos hacer los mismo, pero no lo haremos. Porque no es la manera en la cual se toman posiciones. Para nosotros, como analistas y críticos de la realidad, el alineamiento automático no existe. Lo cual, nos genera dos cosas:

  • Absoluta libertad para buscar información, analizarla y emitir una opinión
  • Generalmente repudio ante nuestra opinión.

Ahora, ¿Dónde buscar información  en Occidente, donde la gente está colonizada por Hollywood y Netflix, idiotizada por los medios masivos y amenazada por las empresas en donde trabajan? La empresa parece complicada pero Internet, esa increíble ventana que se abrió para garantizar la libertad de opinión, nos ayuda mucho. ¿Infobae solo nos muestra a los muertos israelíes? OK, visitamos Al-Jaazera (el excelente medio Qatari) y podemos contrastar la información. Vamos a Twitter, leemos opiniones de todo tipo, imágenes tomadas por personas on-site, opiniones de judíos críticos a Israel (quizás las más importantes, por ser parte y tener honestidad intelectual), metemos todo en una licuadora intelectual y podemos emitir una opinión. La misma que emitimos día a día por las redes. A pesar que no les guste ni a propios ni a extraños.

El ataque de 7 de octubre fue salvaje. Muchos inocentes muertos. Quizás menos salvaje que lo que los israelíes nos cuentan y más salvaje que los musulmanes nos relatan. Pero la pregunta a los judíos, era si ellos hubieran condenado de igual manera el levantamiento el Gueto de Varsovia. Sin respuesta de ningún tipo.


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