lunes, 8 de diciembre de 2014

Pepe Eliaschev y las transiciones políticas

Hace pocos días falleció como consecuencia de una grave enfermedad el conocido periodista argentino José "Pepe" Eliaschev, entre el dolor y la congoja de mucha gente.

Eliaschev, que entre sus principales apariciones recientes tenía un programa en Radio Mitre, confundía a la gente como suelen confundirlos otros colegas. Tenía una gran audiencia, una parte por derrame de la gran audiencia de Radio Mitre, por otro lado atraídos por su discurso antikirchnerista previsible. Pero, ¿quien fue Pepe Eliaschev?.

Pepe básicamente fue un sionista. Su discurso versó básicamente en la defensa el Estado de Israel y todas sus actividades, incluso sobre la tolerancias a las atrocidades, sobre las cuales, nunca edificó con su medida palabra y estilo, una condena categórica. Ni siquiera cuando los jets israelíes asolaban el campo de concentración de Gaza en 2014. Pepe eludió siempre entrar en detalles, cuando opinaba que el presidente de Irán no podía decir que el Holocausto no había existido. Libertad de Expresión, bien, gracias...

Pepe comenzó su vida política como muchos judíos, en la izquierda, coqueteó con la misma en los '70 y estuvo cerca de Montoneros. Debió exiliarse en México como consecuencia de su actividad política.

Ya a su regreso, adoptó posiciones políticas más moderadas, pero al igual que en la República de Weimar, pretendió desde una supuesta transgresión hacer política, en este caso recordamos sus notas en el programa de Badía, sobre temas que giraban alrededor del tamaño del pene. En esos momentos adhería a la UCR, refugio del progresismo antinacional de por entonces.

Sin embargo, se ilusionó con el kirchnerismo primitivo del cual luego huyó argumentando que atentaba contra las libertades, en este caso, calculamos que contra la suya. Sus admiradores anti K soslayan ese detalle. Terminó apoyando al grupo Clarín en su lucha contra el kirchnerismo para completar ese ciclo que parece calcado de intelectuales judíos argentinos.

Comienzan en la izquierda, lugar donde siempre se han sentido cómodos para luego, al amparo de la madurez o del disfrute de los placeres materiales, pasan por la transgresión naif para terminar en la derecha liberal.

Interesante analizar paralelamente la trayectoria de los Marcos Aguinis, Mario Mactas, Gabriel Levinas, Chiche Gelblung, etc. Izquierda, transgresión, capitalismo, pasando siempre por alto a la Patria. A la nuestra, no a la de ellos.

domingo, 5 de octubre de 2014

La Matriz del Fracaso

Introducción

En búsqueda de las causas del fracaso argentino, hemos escuchado de todo. Desde teorías conspirativas, amenazas externas, sociedades secretas, políticas económicas erradas, sistemas políticos que no funcionan, hasta la colonización española, los ingleses, la corrupción, el imperialismo, la falta de justicia, los negros cabeza, etc.

Pocas de estas teorías tienen una mirada retrospectiva, es decir, mirar si en los genes de los argentinos o en la sociedad misma o en su comportamiento, habitan las causas raíces de nuestro fracaso como país, algo que nadie pone en duda, salvo en las mentes afiebradas de un kirchnerismo residual en retirada. Siempre la culpa la tiene un tercero.

Primeramente debemos decir que esa mirada interior es difícil dado que somos el sujeto del análisis y teniendo en cuenta la proliferación de populismos democráticos de izquierda y de derecha, nada peor que osar sugerir que la causa de un problema puede ser la gente o  el soberano, el pueblo, en este caso, nosotros mismos. Siempre es más seductor, echarle la culpa a los Fondos Buitres o al gobierno de turno o al anterior. Recordemos que Filmus decía en una campaña electoral previa a una de sus habituales derrotas “tenemos que resolver el problema de la basura sin echarle la culpa al vecino”. Clarísimo, la culpa siempre la tiene otro, salvo nosotros, el pueblo, ese colectivo imaginario. (Ver  http://incorreccion.blogspot.com.ar/2007/06/correo-basura-y-basura-urbana.html)

Cuando un comportamiento inadecuado cruza todas las clases sociales, toda la geografía del país y todos los grupos étnicos que lo componen, podríamos decir que el mismo está en los genes de la Argentina como país. O sea, de los argentinos. Si además, como la observación diaria nos indica, ese comportamiento es consuetudinario, podríamos decir que es cultural. Porque la Cultura, no es otra cosa que como un grupo de gente hace las cosas. No solo las horrorosas obras de Marta Minujin. Si además, esos usos y costumbres se dan tanto en el ámbito privado como público, sin diferencia etaria, podemos llegar a la conclusión que  estamos en presencia de un causal importante en la vida diaria de una Nación.

Hipótesis

Nosotros entendemos que la matriz del fracaso argentino es el absoluto desprecio por las leyes, la autoridad, la justicia, las normas. La corrupción, mal endémico que sí tenemos globalmente identificado como una de nuestros problemas claves, es hija de este desprecio por la Ley. La falta de Justicia, un facilitador.

Este desprecio por la Ley y la Autoridad, reconoce factores fundacionales y potenciadores. Podremos decir que nuestras comunidades indígenas nómades, la colonización española desordenada y la posterior inmigración de la flor y nata del mediterráneo europeo, no contribuyó demasiado al orden. Pero en los últimos 30 años, factores políticos hicieron que ese gen al cual estamos tratando de descubrir , llegara hasta picos insospechados, como vivimos hoy.

Los elementos facilitadores

1983 y 2001 son hitos claves en este proceso degenerativo, con resultados parecidos aunque orígenes y motivaciones diferentes.


En 1983, una primavera democrática asoció Orden con Represión, Ley con falta de Libertad, Tradición con Conservadurismo; entre otras tantas equivocaciones conocidas por quienes vivimos esa época in situ. Ahora bien, el origen de esa primera restauración consciente del desorden, nace de la herencia de un gobierno militar, la consabida Dictadura. Ese restablecimiento del desorden  fue un hecho tácitamente consensuado entre gobernantes y gobernados. Ese “todo vale” no fue impuesto, sino que fue una construcción colectiva post Dictadura, en una especie de estudiantina juvenil. Obviamente que muchos interesados en este desorden, no compartieron ese entusiasmo pero estuvieron entre sus principales impulsores. Podríamos comprar esa etapa con la República de Weimar alemana o la España post franquista.

Como para una  muestra basta un botón, reflexionemos sobre el ataque terrorista al cuartel de La Tablada en 1989. Según la doctrina imperante en ese época (que continúa hasta hoy, plasmada en la teoría de  la no-intervención castrense regular en los asuntos de la seguridad interior. Esto quedó plasmado en la ley 23.554 de Defensa Nacional y en la ley 24.059 de Seguridad Interior, promulgadas en 1988 y 1992 respectivamente), las FF.AA., no podían intervenir en un hecho de inseguridad o violencia interna, definición hija de los guerrilleros que perdieron la batalla con las FF.AA, en los ’70. La recuperación del cuartel debía ser ejecutado por las fuerzas policiales. Sin embargo, el cuartel fue recuperado por el ejército y el “gramsciano” Alfonsín no dijo absolutamente nada acerca de la intervención del Ejército en un conflicto interno. La sustancia que manchaba su ropa interior fue lo suficientemente abundante  para olvidar esos sagrados principios democráticos.

En 2001, las circunstancias fueron otras. Luego de casi 20 años de gobiernos democráticos, la sociedad toda le gritó a la clase dirigente “que se vayan todos”, en función a un sinnúmero de fracasos consecutivos de estos charlatanes, que esta vez le metieron la mano en sus bolsillos. Y esta vez, dicha clase, que al dejar sus puestos en el Estado lo que dejaba era su ocupación, su profesión; porque en ese se ha convertido la política hoy; permitió cualquier cosa antes que perder las posiciones obtenidas: asambleas populares, cortes de calle, comedores, subsidios, subsidios y más subsidios; y el reforzamiento de la idea fundacional de 1983, para la cual la Democracia es la posibilidad de hacer cualquier cosa.

Lo más grave y triste de todo esto es que la Partidocracia conservó todo el poder que tenía antes de la crisis y, de la mano de los buitres patagónicos, lo consolidó.

Las manifestaciones

Difícil es ver con claridad en el comportamiento privado de los argentinos como esta teoría que esbozamos cobra cuerpo. Debemos por lo tanto buscar un comportamiento público que permita ver si la teoría que tratamos de comprobar se manifiesta. El comportamiento que elegimos es los argentinos como conductores de vehículos.

En la Argentina se conduce mal, más allá que las leyes son más estrictas que en Europa o Estados Unidos.

Conducen mal los ricos y los pobres. Los jóvenes y los adultos mayores. Los hombres y las mujeres. En Capital y en las provincias. Existe un absoluto desprecio por el otro. Por las normas de tránsito, ni que hablar de las Leyes. Las velocidades máximas son violadas continuamente. Los semáforos, un cartel colorido. Las sendas peatonales, una analogía de una cebra. Las ochavas, bajadas para discapacitados, desconocidas. La diferencia entre carril derecho e izquierdo, son ignoradas. En todos los casos, la LEY ES UNA SUGERENCIA. En la Argentina, 8.000 personas mueren por año en accidentes de tránsito. Ni que hablar de otros miles que se accidentan sin consecuencias fatales, pero con perjuicios tanto físicos como económicos.

¿Cómo podríamos suponer que este comportamiento universal se dé solamente en este ámbito, y que estos animales al volante puedan ser gobernantes, empresarios, docentes, empleados, decentes, probos, íntegros. Es imposible.

Conclusiones


Existen las conspiraciones, sí. Las amenazas externas, seguro. Los vende patrias internos, claro. Nada de esto sería determinante si el comportamiento de los argentinos para con los argentinos mismos fuera íntegro. De esa manera, podríamos hacer frente a todos estos desafíos con la esperanza de poder vencerlos. Como estamos hoy, solo nos resignamos a seguir sobreviviendo.

lunes, 21 de julio de 2014

Reflexiones

En algún lugar entre la Religión y el Ateísmo, el Librecambio y la Colectivización, la Libertad y la Igualdad, el Derecho y la Obligación, se deben encontrar la Verdad y la Justicia. Grises.

En alguna tonalidad de grises, encontraremos la luz. Para llegar a esos grises, se deberán tomar decisiones que no admitirán tonalidades, será blanco o será negro.


Deberemos alejarnos de los mesiánicos y los conversos. Los primeros nos acercan a Oriente, los segundos a un fanatismo lejano al faro que le da nombre y sustancia.

Seremos místicos pera realistas. Místicos para elevar nuestro Espíritu, Realistas pera ser Precisos y Exitosos.

En algún lugar entre el Cielo y la Tierra estárá nuestro luminoso Destino. Vayamos por él.

martes, 15 de julio de 2014

#YAHORAQUE

Terminó en Mundial y nos quedamos vacíos. Sin el título obviamente, pero pareciera que después de esto, solo queda la nada. ¡Qué haremos durante estos próximos cuatros años! Pobre sociedad moribunda en la cual habitamos.

En otras latitudes, con título en mano, festejo y diversión organizada. Si hubiera sido derrota, un recibimiento un poco más frío y a los minutos la vida sigue. Sin saqueo de comercios ni batallas con la policía. El Estado, presente.


Los argentinos nos jugamos en cada pelota la vida misma, la bandera, la Patria, las Malvinas, la familia, la Biblia y porque no el calefón. Nuestros muchachos son ¡Héroes!, aunque ni sepamos donde juega Basanta y quien carajo es Campagnaro. No terminó el Mundial y ya le preguntábamos al DT si seguía. Nos enojamos porque los locales nos cargaron luego de perder la final, cuando durante un mes entero les preguntamos, en su casa,  que se sentía.

Los alemanes disfrutan, bien rociados de cerveza, de un espectáculo donde, generalmente, les va bien. Pero si les va mal, la vida sigue. Redoblarán esfuerzos y esperarán una nueva oportunidad. Lo vienen haciendo hace 24 años, pero desde hace 10 años más metódicamente.

Se juega como se vive.

Siempre la culpa de nuestras desdichas se debe a factores exógenos. Codesal o Rizzoli, Havelange o Blatter. Obviamente ya nos olvidamos de aquellos que no cobraron el penal a favor de Irán o quien ignoró la mano de Maradona en México. El hincha siempre pide injusticia. Más cuando somos casi dioses.

Se juega como se vive.

Esperamos la genialidad casi milagrosa de Messi, que aumente la soja en Chicago o que Vaca Muerta nos convierta en la nueva Dubai. Viveza criolla y talento. Una derrota es el fin del Mundo, el Default, la Dictadura.

Los teutones, construyen piedra sobre piedra su país, su sociedad y su selección de fútbol. Solidaridad, tesón, preparación y talento. Una derrota es una piedra que se cayó de la pared. Se la vuelve a colocar, despacio, cuidadosamente y listo.

Se juega como se vive.

Cristina no se quiso mostrar y no pudo ni mostrar a su vicepresidente. Angela, canciller, fue con su presidente. La máxima representación argentina en el momento de la coronación fue el vicepresidente de Boca.


No podemos mostrar ni a Grondona. Tuvimos que esconder a los barras. Nuestros dirigentes revendían entradas. Así nos va.

domingo, 4 de agosto de 2013

Las PASO. Otra Payasada.

Calculo que ya todos saben lo que son las PASO. Lo que probablemente no sabemos, es para que se hacen, más allá del objetivo declarado de Internas abiertas y Obligatorias. Porque siempre detrás del objetivo declarado, este Sistema mimetiza oscuras intenciones. En este caso, los intereses parecen ser dos y no son patrimonio exclusivo de aquellos que algunos llaman Kirchnerismo.

En primer lugar, para que este Sistema tenga un sustento legítimo, la Democracia se debería practicar en todos los estamentos político-sindicales que confluyen en el Poder. Es decir y por solo dar un ejemplo, los partidos políticos debieran estar formal y legalmente establecidos, sus autoridades se deberían elegir por el voto de sus afiliados y obviamente sus candidatos a las elecciones nacionales en todos los niveles, debieran ser el final de un proceso de elección interna. Nada de eso sucede. Tenemos candidatos sin partidos, partidos sin autoridades ni afiliados y personas candidateadas a cargos públicos sin haber pasado por un proceso de elección interna. Por lo tanto, el primer objetivo de las mismas es LEGITIMAR a los partidos y consecuentemente a los candidatos, mediante un proceso pagado por todos los argentinos e involucrando a todos obligatoriamente en un proceso eleccionario que no elige....nada.

En segundo lugar, el objetivo no declarado y sostenido por el bipartidismo PJ-UCR que hace 30 años nos desgobierna, es evitar que en las verdaderas elecciones, la de octubre, PARTICIPEN aquellos partidos que están más lejos de los postulados dogmáticos del binomio gobernante, estén a la izquierda o a la derecha del Poder. Es probable que esa no participación en las elecciones legislativas impida además que estas pequeñas agrupaciones reciban dinero del Estado al no haber podido participar de las mismas, con lo cual se agrande la brecha entre los partidos con Poder y aquellos que desafían el mismo. Todo muy democrático.

Por último, dejemos claro que el único contra-ejemplo que podemos encontrar fue la elección de los candidatos del FPV en las últimas elecciones nacionales. Con los votos de CFK, Máximo y Zanini, la fórmula CFK-Boudou derrotó 3 a 0 a la formula integrada por....nadie.

Algunos a esto lo llaman Democracia.


viernes, 5 de abril de 2013

Quick Wins


Se denomina “quick wins” a aquellas acciones que un empleado, gerente o directivo recién nombrado puede concretar rápidamente para confirmar a aquellos que lo han designado que su elección ha sido la correcta. Análogamente y yendo a la política, serían obras y/o medidas de gobierno que se pueden realizar en un plazo corto, con mínimo esfuerzo (o aún con máximo esfuerzo) para, en este caso, satisfacer a aquellos que los han votado.

Teniendo en cuenta que los políticos son electos por un período determinado y que la política se ha convertido hoy en una auténtica profesión (ver Nota 1), esta tendencia a apostar a los “quick wins” se multiplica de manera alarmante, con consecuencias negativas en un porcentaje cada vez más cercano al 100%. 

En obvio que en un país con tantas posibilidades perdidas y con tantas necesidades insatisfechas que la Argentina podría tranquilamente no tener, es difícil para la gente de a pié escuchar a Macri decir en ocasión de las obras relacionadas al arroyo Maldonado, que las mismas iban a llevar años y que luego de finalizadas, dicho arroyo no traería más problemas. Esa vez Macri tuvo razón y los hechos lo ratificaron más de una vez.

Los “quick wins” son necesarios en un justo término. Un líder, de lo que fuese, los necesita para afirmar su reciente liderazgo de una manera rápida. Pero no son más que eso. Lo que en todo ámbito se necesita, son políticas a largo plazo, análisis de riesgos, planificación y ejecución.

Los patéticos partidos del Gran Buenos Aires están llenos de estos “quick wins”: asfalto en lugares sin cloacas ni tendido de gas natural, barrios en terrenos inundables y sin accesos decentes, millonarios festivales populares, escuelas sin maestros, policías con moderno equipamiento y sin preparación ni voluntad. Todo eso, remachado por carteles del estilo “Partido de Gral Cadorna. Gestión Juan Pérez” para coronar una de estas pedorras inauguraciones.

Debemos pensar planificar, analizar, ejecutar eficientemente. Aunque la gente se impaciente. Los “quick wins” no han demostrado ser solución para los problemas de los argentinos.


Nota 1. Salvo el caso de Luis Zamora, dirigente trotskista que luego de ser diputado se ganó la vida vendiendo libros, no hay otros casos notorios de políticos que tras su paso por la función pública se hayan reintegrado a la actividad privada sin relación directa con su función anterior.

Not gone with the water


Solía decir Jorge Luis Borges, que los peronistas no son buenos ni malos, sino incorregibles. Podría de esta manera la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, adscribir al movimiento creado por Perón, del cual parece alejarse cada día más.

Si han tenido la oportunidad de escuchar el discurso de CFK en Tecnópolis, minutos después de la inesperada (y para muchos incómoda) elección del Cardenal Bergoglio como Papa, vemos una CFK auténtica: frontal, soberbia e impetuosa, quizá, no sabemos, desbordada por la perturbadora noticia. Dándole consejos al Papa a distancia sobre como manejarse, es la Cristina que no nos sorprende. Su tropa respondió automáticamente atacando a Francisco I.

¿Qué pasó días después?  CFK y su entorno fueron descubriendo que su posición no era redituable electoralmente, y por ende la cambiaron. Las teatrales lágrima de CFK en Roma dieron cuenta de ello pero, a pesar de la actuación, CFK es incorregible: intentó enseñarle al Papa como tomar mate, en un acto fallido que hasta provocó la hilaridad del vecino presidente Mujica.

Pasados algunos días, un desastre meteorológico golpeó con fuerza a Capital y Provincia de Buenos Aires. Mientras el desastre parecía circunscribirse a la Ciudad de Buenos Aires y tangencialmente a zonas del conurbano bonaerense y La Plata, el gobierno nacional, de la mano de la ausencia de su presidenta y de la palabra de sus principales espadas dialécticas trató, como de costumbre, de sacar tajada política (y por ende electoral) de la muerte y las desgracias ajenas (como si ellos gobernaran Islandia), atacando principalmente a Macri y luego a Scioli. Pero luego la tragedia escaló y se convirtió en un desastre que NO PODÍA ser utilizado políticamente. Rápidamente, la tropa K se alineó e intentaron mostrar preocupación por el desastre, principalmente en la ciudad de La Plata donde CFK, visitando justamente la zona de donde es oriunda, no pudo dejar de expresarle a la pobre gente que ella sabía lo que estaban pasando porque un día se le inundó a ella su casa....repitiendo conceptualmente lo mismo que les dijo a los familiares de las víctimas de Once, cuando les decía que dolor dolor, había tenido ella....

En medio de todo esto, emerge algo de lo cual el Gobierno carece a pesar que declama lo contrario: capacidad de GESTIÓN.

Gestión no es ver a Berni en un gomón rescatando ancianos o a CFK bajando de un helicóptero cerca del lugar de la tragedia.

Gestionar es tener equipos eficientes y eficaces, preparados para intervenir aunque el responsable esté escalando el Himalaya.
Gestionar es hablar con todos aquellos a los cuales queremos o no, para ayudar, colaborar o solicitar ayuda.
Gestionar es prevenir. Gestionar es hacer obras necesarias aunque no sean redituables políticamente.
Gestionar es dejar actuar a quienes SABEN. Y conducirlos.


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